Intel vuelve a llamar la atención en el panorama del hardware con una nueva muestra del avance que está logrando en el segmento gráfico. En esta ocasión, la protagonista es la Arc Pro B70, una GPU diseñada originalmente para estaciones de trabajo e inteligencia artificial, pero que ha despertado interés también por su comportamiento en videojuegos.
Aunque no fue creada para el gaming, su rendimiento en pruebas reales la coloca en una posición muy cercana a la GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB, una de las opciones más recientes de NVIDIA dentro de la gama media. Esto refleja cómo el mercado gráfico actual se está volviendo cada vez más competitivo, con propuestas que comienzan a acercarse en rendimiento desde distintos enfoques.
La Arc Pro B70 muestra una evolución clara respecto a generaciones anteriores de Intel, especialmente frente a la Arc B580, con mejoras notables tanto en rendimiento tradicional como en trazado de rayos. En algunos títulos logra resultados muy sólidos e incluso se mantiene al nivel de alternativas de NVIDIA en escenarios concretos, mientras que en el promedio general ambas arquitecturas siguen compitiendo de forma ajustada.
Detrás de este chip se encuentra el silicio conocido como “Big Battlemage”, que originalmente se perfilaba para una posible GPU gaming llamada Arc B770. Sin embargo, ese modelo nunca llegó al mercado como producto final para jugadores, y en su lugar el chip fue adaptado para uso profesional, incorporando características como mayor capacidad de memoria, con hasta 32 GB de VRAM.
Este movimiento refuerza la tendencia de Intel a diversificar su enfoque hacia sectores como la inteligencia artificial y el cómputo profesional, sin abandonar el desarrollo gráfico. Al mismo tiempo, deja ver un escenario cada vez más interesante para los usuarios, donde las opciones de distintas marcas comienzan a acercarse en rendimiento, ampliando las alternativas dentro de la gama media y alta.


